El documento describe el expresionismo abstracto y la action painting, con énfasis en los pintores Willem de Kooning y Mark Rothko. Luego, discute el surgimiento de la neofiguración como reacción contra el arte abstracto, enfocándose en el estilo figurativo deformado y ambiguo del pintor Francis Bacon y sus retratos conceptuales que representan la violencia y el horror del siglo XX.