El documento describe la obra del pintor Francis Bacon, conocido por sus representaciones expresionistas y distorsionadas del cuerpo humano. Bacon se enfocó en exponer la vulnerabilidad y decadencia del cuerpo a través de imágenes deformadas que desafiaban las convenciones. Su obra buscaba capturar la intensidad de la experiencia corporal en momentos de dolor y éxtasis previos a la desaparición física. Sus autorretratos también reflejaban su visión desesperada del ser humano.