Este documento analiza la relación entre violencia y juventud. Señala que la violencia no es un concepto abstracto sino que involucra a sujetos concretos. Explica que la violencia no es inherente a los jóvenes sino que se construye socialmente debido a factores como la pobreza, la marginalidad y los mensajes culturales que la incentivan. Finalmente, sostiene que la escuela debe brindar a los jóvenes espacios para expresarse y construir su identidad lejos de la violencia, y ser un actor que desestabilice el orden social existente