La adultez intermedia comprende entre los 30 y 60 años. En esta etapa, las personas enfrentan crisis normativas como la jubilación y el nido vacío, así como cambios biológicos como la andropausia y la menopausia. Aunque hay disminuciones en algunas capacidades físicas y cognitivas, la experiencia acumulada permite integrar nuevos conocimientos. El bienestar en esta etapa depende de encontrar satisfacción en el trabajo y las relaciones sociales y familiares.