El documento ofrece recomendaciones para una alimentación saludable, incluyendo consumir menos grasas, azúcares y sal, beber mucha agua y hacer ejercicio diario. Advierte que la comida chatarra está altamente procesada con productos químicos y aditivos que destruyen las vitaminas y no aportan nutrientes. Recomienda para los adolescentes aumentar el consumo de frutas, verduras, leche baja en grasa y carnes magras como pescado, pavo y pollo.