Una alimentación saludable debe contener alimentos de los tres grupos básicos (verduras y frutas, cereales y tubérculos, legumbres y alimentos de origen animal) en las cantidades adecuadas para cubrir las necesidades nutricionales y energéticas de forma equilibrada. Se recomienda aumentar el consumo de frutas y verduras, beber agua, y reducir el consumo de sal, azúcares y grasas. Una alimentación desequilibrada y la falta de actividad física pueden conllevar problemas de sobre