El documento desmitifica la creencia popular sobre los 'alimentos inconosos', argumentando que no hay evidencia científica que relacione ciertos alimentos con procesos de cicatrización de heridas. Se analizan los efectos de diferentes alimentos en la inflamación y se identifican aquellos que son pro-inflamatorios, como las grasas omega-6 y los carbohidratos refinados, frente a los alimentos anti-inflamatorios, como el omega-3 y las legumbres. Además, se enfatiza el importante papel de la alimentación en el sistema inmunológico y el manejo de la inflamación en el organismo.