Las amidas se derivan de ácidos carboxílicos y consisten en una amina unida a un grupo acilo. Pueden ser primarias, secundarias o terciarias dependiendo del número de sustituciones en el átomo de nitrógeno. Son comunes en la naturaleza y se encuentran en sustancias como proteínas y ADN. Tienen muchos usos importantes como estabilizantes, agentes de molde para plásticos, y en la industria farmacéutica y del nylon.