Curitiba es considerada una de las ciudades más ecológicas de Brasil debido a su énfasis en el transporte público, los parques y la peatonalización. Ha desarrollado un sistema de transporte público eficiente basado en autobuses con carriles dedicados. También ha creado un gran sistema de parques que sirven como drenaje natural y áreas verdes. La ciudad ha revitalizado su centro histórico peatonalizándolo y creando más espacios públicos.