El documento analiza dos obras expresionistas: "Marzella" de Ernst Ludwig Kirchner, que representa la soledad y miseria a través de la figura de una niña desnuda, y "Amarillo, rojo y azul" de Vasili Kandinsky, que emplea formas geométricas y colores primarios en una composición abstracta. Ambas obras reflejan el estilo expresionista alemán a través de la deformación emocional de la realidad, y fueron influyentes en los primeros movimientos de vanguardia del siglo XX.