El cáncer es un crecimiento celular anómalo que puede invadir y metastatizar, afectando a cerca del 40% de la población y constituyendo una de las principales causas de mortalidad. Existen múltiples tipos de tratamientos antineoplásicos, que se clasifican según su acción en el ADN, mitosis o factores extracelulares, y presentan diversas toxicidades y resistencias. La administración de estos fármacos requiere considerar sus efectos adversos y particularidades del paciente para optimizar los resultados terapéuticos.