La piel actúa como barrera entre el medio externo e interno, regula la temperatura y protege contra contaminantes y lesiones. Contiene diversas estructuras como glándulas sebáceas y sudoríparas, folículos pilosos, y realiza funciones vitales como la síntesis de vitamina D3 y la percepción sensorial. Además, en caso de lesiones, el proceso de cicatrización involucra inflamación, regeneración y reparación con tejido cicatricial.