La civilización hindú contribuyó al desarrollo del álgebra con Aryabhata en el siglo V d.C. y Brahmágupta en el siglo VII d.C., quienes resolvieron ecuaciones lineales, cuadráticas y diofánticas. La cultura china también hizo contribuciones al álgebra entre los siglos VII-XIII, incluyendo el trabajo con ecuaciones lineales, sumas de sucesiones y números negativos. Finalmente, la cultura árabe sentó las bases del álgebra moderna entre los siglos