La psicología se divide en dos grandes áreas: la psicología básica, dedicada a la investigación teórica sobre la conducta y la mente humanas; y la psicología aplicada, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas a través de la aplicación de las teorías psicológicas. Dentro de la psicología aplicada se encuentran campos como la psicología clínica, educativa, laboral y social, cada una enfocada en mejorar el comportamiento y bienestar de las personas en diferentes contextos.