Los lombardos se asentaron en el norte de Italia entre 568 y 774 d.C., estableciendo su centro de poder en Pavía. Construyeron importantes edificios religiosos como la catedral de San Eusebio y la iglesia de San Ambrosio en Pavía. Se caracterizaron por la construcción de bóvedas de arista sostenidas por arcos diagonales entre pilares. También decoraban los edificios con pilastras y remates de arquillos. La iglesia de San Ambrosio de Milán y la iglesia de San