El arte griego se caracterizó por buscar la belleza ideal y el equilibrio a través de la proporción y la simetría. Los griegos destacaron en arquitectura y escultura, construyendo templos con órdenes arquitectónicos como el dórico, jónico y corintio. La escultura griega evolucionó desde formas rígidas en la época arcaica a representaciones más realistas pero idealizadas en la época clásica.