El documento explora el arte postpaleolítico, detallando su evolución desde el epipaleolítico hasta la edad de los metales en la península ibérica, con un enfoque en las facies esquemáticas y levantinas. Se destacan características del arte rupestre, como la representación de modos de vida y la utilización de pigmentos naturales. También se discuten las implicaciones sociales y simbólicas de estas representaciones en contextos rituales y de territorialidad.