El arte barroco fue el estilo dominante en Europa desde aproximadamente 1600 hasta 1750. Se caracterizó por un énfasis en las líneas curvas, el dinamismo y la teatralidad para expresar un mundo en constante movimiento. La arquitectura barroca subordinaba la decoración espectacular a la estructura, mientras que la pintura barroca utilizaba juegos de luces y sombras para dar profundidad a las escenas.