Este documento analiza la escultura griega clásica conocida como el Discóbolo. Representa a un atleta en el momento de lanzar el disco en una postura armoniosa y dinámica. Fue esculpida por Mirón en Atenas durante el siglo V a.C. para honrar la belleza ideal del cuerpo humano y los juegos atléticos. El Discóbolo marcó un avance en la representación del movimiento muscular y se conserva en museos como símbolo del arte griego clásico.