Este documento discute cómo la sociedad condiciona nuestra experiencia táctil y comunicación a través del tacto. Actualmente prima la vista sobre el tacto, y la sociedad enseña que no se debe tocar partes del cuerpo o de otras personas, excepto en ciertas situaciones. Sin embargo, el tacto es fundamental para el desarrollo psicológico de los niños y puede ser beneficioso para el tratamiento de algunos pacientes.