El documento resume la arquitectura barroca en Italia, con énfasis en Bernini y Borromini. Bernini desarrolló su carrera en Roma y fue considerado el Miguel Ángel del Barroco, destacando por fusionar arquitectura y escultura. Una de sus obras principales fue la Plaza de San Pedro. Borromini fue un arquitecto innovador que reinterpretó la tradición clásica de forma extravagante, buscando el dinamismo y movimiento a través de formas onduladas.