El curso se centra en las bases psicológicas del aprendizaje y busca desarrollar competencias en futuros docentes para que comprendan y optimicen su práctica educativa. Se propone que los docentes revisen sus propias concepciones sobre el aprendizaje y adquieran herramientas teóricas y prácticas para abordar las necesidades de sus alumnos en contextos escolares. Las capacidades que se quieren promover incluyen análisis crítico, intervención pedagógica y diseño de experiencias de aprendizaje adaptadas a la diversidad del alumnado.