Blastocystis hominis es un protozoario que se encuentra en el intestino humano y de otros animales. Puede causar diarrea aguda o crónica, aunque su patogenicidad no está completamente establecida. Se diagnostica a través de muestras fecales y se trata principalmente con metronidazol o nitazoxanida. Las medidas de prevención incluyen hervir el agua y mejorar la higiene para reducir la transmisión fecal-oral.