La Hispania Romana experimentó una larga conquista y romanización durante 200 años que incluyó las guerras púnicas. Los romanos derrotaron a los cartagineses y lucharon contra los pueblos de la meseta ibérica, sometiéndolos gradualmente. La Hispania de Augusto se organizó en provincias como la Bética, Lusitania y Tarraconense. La economía floreció gracias a la agricultura, la minería y el comercio. Sin embargo, la crisis del siglo III d.C. condujo al col