La brecha digital se define como el acceso desigual a las tecnologías de información y comunicación, involucrando aspectos sociales y económicos de un país. La aplicación de didácticas emergentes, impulsadas por nuevas tecnologías, es fundamental para el proceso educativo y para reducir esta brecha. Además, el fortalecimiento de competencias digitales en la sociedad tiene un papel crucial en la transformación social y en el desarrollo de una verdadera cultura del conocimiento.