Cajamarca proclamó su independencia el 6 de enero de 1821, uniéndose al movimiento libertario liderado por San Martín y experimentó un desarrollo político y social en sus primeras décadas. La región, que se independizó del departamento de Trujillo en 1854, se destacó por su participación en la batalla de San Pablo y posteriormente enfrentó cambios económicos impulsados por la industria azucarera y la reforma agraria de los años 70. En la actualidad, la economía cajamarquina está centrada en la minería, lo que ha generado recursos significativos, pero también inquietudes sobre el medio ambiente y la urbanización.