El documento explora la ambigüedad y complejidad de la calidad educativa, destacando las diversas expectativas de los actores sociales involucrados en el sistema educativo. Se analiza la evolución del concepto de calidad desde las décadas de 1960 hasta principios del siglo XXI, enfatizando la importancia de la innovación y flexibilidad en la enseñanza. También se discuten los factores internos y externos que influyen en la calidad de la educación, así como los elementos clave para su medición y mejora.