El documento describe la educación en la colonia ecuatoriana, notando que las mujeres y los indígenas tenían pocos privilegios. La educación para los nobles era privada en sus casas, mientras que los indígenas eran explotados por los españoles en minas y haciendas sin remuneración adecuada. A pesar de que los indígenas tenían su propia cultura avanzada, los españoles impusieron su cultura de manera hostil y maltratante. La educación colonial no benefició a la mayoría de la población