La educación en la colonia era muy restringida y solo estaba disponible para las clases altas de los colonizadores españoles. Los indígenas y esclavos solo podían aprender oficios útiles para los colonizadores, pero no podían ejercerlos libremente debido a prejuicios. Las mujeres indígenas y esclavas no tenían acceso a la educación. La iglesia se aprovechó de la fe de los indígenas, mestizos y negros para enriquecerse a costa de su explotación.