Durante la época colonial en Ecuador, la educación estaba restringida principalmente a aquellos con una buena condición económica y descendencia "pura", excluyendo a mestizos, indígenas y mulatos. Para las mujeres, la educación estaba prohibida y se les enseñaba solo labores domésticas, a menos que fueran monjas. La iglesia católica jugaba un papel importante al autorizar a los maestros y exigir "limpieza de sangre", excluyendo a negros, mulatos e indígenas de ejercer