El documento propone una campaña para darle un nombre a las bibliotecas escolares de la Región 21 a través de un proceso democrático. Los objetivos son elegir un nombre que represente a la comunidad educativa, darle visibilidad a la biblioteca, e inaugurar su archivo histórico. Se sugiere considerar autores de literatura infantil u otros nombres propuestos por la comunidad para votar y seleccionar el nombre ganador.