La tríada del individuo, la sociedad y la especie humana forma la base de una ética humana. Una ética efectiva considera la interrelación compleja entre estos tres elementos y cómo emerge la conciencia de su interacción. Se debe enseñar y trabajar para desarrollar una ética de la solidaridad que promueva la humanización de la humanidad reconociendo nuestra condición compartida.