La cromatina, compuesta por ADN y proteínas, se organiza en dos tipos principales: eucromatina, que es más laxa y activa transcripcionalmente, y heterocromatina, que es densa y generalmente inactiva. El empaquetamiento de la cromatina se realiza mediante nucleosomas, que se agrupan en estructuras más compactas, y esto es crucial para la regulación genética y la protección del ADN. La organización y la condensación de la cromatina son vitales para la correcta segregación del material genético durante la división celular.