La caries dental comienza con la desmineralización del esmalte, formando una mancha blanca. Con el tiempo, la lesión progresa a través de varias zonas (translúcida, oscura, cuerpo y superficial) con diferentes niveles de pérdida mineral. Si la caries no se trata, puede avanzar a través de la dentina y eventualmente llegar a la pulpa dental, causando dolor y posiblemente necrosis.