La pulpa dental puede experimentar diferentes estados inflamatorios en respuesta a estímulos irritantes. Estos van desde una pulpa vital asintomática hasta una pulpa necrótica. Existen varias clasificaciones de la patología pulpar que incluyen etapas como pulpitis reversible e irreversible, siendo esta última sintomática o asintomática. No hay una correlación perfecta entre los hallazgos clínicos y histopatológicos, por lo que se requieren varias pruebas para diagnosticar correctamente el estado de la pulpa.