El documento describe el carisma de Santo Domingo y la Orden Dominica. Santo Domingo fundó la orden para dedicarse por entero a la evangelización de la palabra de Dios a través de la predicación itinerante, pobre y universal. La vida dominica se centra en la oración, la vida comunitaria, el estudio y la vida apostólica de predicación para difundir la verdad del Evangelio.