La Ilustración en España floreció durante el siglo XVIII, especialmente bajo el reinado de Carlos III. Las reformas de Carlos III se basaron en los ideales ilustrados de progreso, ciencia y felicidad pública. Promovió la difusión de las ideas de la Ilustración a través de instituciones educativas, sociedades económicas y proyectos científicos y artísticos. Su gobierno marcó el apogeo de la Ilustración española.