El Renacimiento se caracterizó por tres aspectos:
1) El surgimiento del humanismo, que promovió una nueva concepción del hombre y del mundo centrada en la dignidad humana.
2) El desarrollo de las ciudades y la burguesía, impulsado por los grandes inventos y el enriquecimiento urbano.
3) La influencia de las ideas helenísticas y el trabajo intelectual de los humanistas, que determinaron el nuevo movimiento cultural.