Un hombre de 82 años fue internado en un asilo y muestra signos de deterioro cognitivo severo. No recuerda detalles básicos sobre su vida como su fecha de nacimiento o familiares. Un tamizaje rápido mostró que tiene dificultades con la audición, movilidad, memoria, depresión e incapacidad física. El diagnóstico preliminar es de deterioro cognitivo severo y se recomienda una evaluación neuropsicológica más completa.