Caso 4. Enfermedad de Alzheimer 
Antecedentes personales e historia actual 
Mujer de 60 años de edad, sin antecedentes de interés, que acude a la consulta 
acompañada de sus familiares porque le notan deterioro de memoria de al menos tres 
años de evolución. 
Los primeros datos apuntan a despistes en la recepción de mensajes (olvidaba recados que 
le dejaban o los transmitía a destiempo, a veces de forma reiterada a la misma persona). 
En varias ocasiones venía de la compra habiendo olvidado artículos básicos que precisaba. 
Terminó por llevar una lista exhaustiva de la que antes no dependía, pero aun así se liaba 
con los cambios monetarios y en último término tenía que ir siempre acompañada, sobre 
todo cuando acudía a realizar alguna tarea bancaria (en ocasiones había realizado 
ingresos o reintegros por la misma cantidad varias veces en poco tiempo). Por vergüenza 
acumulaba ese dinero en casa, pero varias veces olvidaba dónde lo guardaba y lo 
encontraba su familia. 
Empezaba a aquejar trastornos afectivos (sentimientos de inutilidad, frustración, tristeza), 
pero los síntomas depresivos mejoraban sólo transitoriamente con los tratamientos 
instaurados. 
Varias veces se había retrasado al llegar a casa porque había tenido dificultades al 
regresar, habiéndose perdido y precisando de ayuda para volver en una ocasión. 
En su domicilio, fallaba en tareas como cocinar (olvidaba ingredientes o condimentaba en 
exceso) y se dejaba encendidos los electrodomésticos a menudo. Realizaba preguntas 
repetitivas sobre un mismo tema, hecho que motivaba en ocasiones la desesperación de su 
familia, que la acusaba de no prestar atención en las conversaciones. Ella se irritaba y se 
quejaba frecuentemente de que la trataban con desdén. 
Con el paso del tiempo, se iba mostrando cada vez más despreocupada en su cuidado 
personal. Vestía de manera desordenada, utilizaba prendas poco adecuadas al tiempo, mal 
combinadas, a veces abotonaba las camisas de forma irregular. 
Poco a poco, sus habilidades comunicativas (era una gran conversadora) se habían 
reducido: le costaba trabajo mantener el hilo conductor de las conversaciones y le era
difícil encontrar las palabras adecuadas al contexto, no acertando con la nominación de 
objetos de uso común, lo que salvaba con circunloquios. 
Por la calle recibía saludos de amigos que veía con relativa frecuencia a los que no 
respondía por considerarlos extraños. 
Examen físico 
Paciente alerta, con cierta indiferencia ante el motivo de preocupación de sus familiares. 
Escasa fluidez verbal. Miniexamen Cognoscitivo de Lobo: 17/35. Fallos en orientación 
temporal (no recordaba día del mes ni de la semana), en orientación espacial (fallos en la 
ubicación de planta del hospital), no recordaba 3 palabras a los cinco minutos. Fallos en la 
repetición de dígitos en orden inverso y en cálculo mental simple. Dificultades 
nominativas. Enlentecimiento en pensamiento abstracto y asociativo. Fallo en la 
comprensión y ejecución de órdenes escritas y en copia de gráficos. 
Ausencia de signos meníngeos1. Pupilas, oculomotricidad, fondo de ojo y resto de pares 
craneales sin alteraciones. Ausencia de déficit sensitivo-motor. Reflejos normales. Tono 
muscular normal. Bipedestación, marcha y pruebas cerebelosas sin alteraciones. 
Tensión arterial: 150/80 mm de Hg. Temperatura: 36.5 ºC. Ausencia de bocio y 
adenopatías en cadenas ganglionares cervicales. Auscultación carotídea cervical y 
cardiorespiratoria sin hallazgos. Abdomen normal. No existían trastornos tróficos ni 
edemas en miembros. 
Exámenes complementarios 
Hemograma, estudio básico de coagulación, perfil bioquímico general, función tiroidea, 
Vitamina B12 y ácido fólico, serología frente a lúes2: normales o negativos. 
Electrocardiograma: ritmo sinusal, sin altearaciones de repolarización. Radiografía de 
tórax sin hallazgos significativos. 
1 Los signos meníngeos son producidos por irritación de las meninges y de las raíces espinales por procesos 
inflamatorios (gérmenes o sangre) en general de curso agudo (por ej. meningitis bacterianas, virales, 
hemorragia subaracnoidea, etc.) o subagudo (meningitis por hongos, tuberculosis, etc). Por lo general se 
acompaña de cefalea, fiebre, fotofobia, hiperestesia cutánea, vómitos y compromiso variable de conciencia, 
constituyéndose entonces el Síndrome Meníngeo. 
2 Examen para detectar sífilis (lúes).
TAC (Tomografía Axial Computadorizada) de cráneo: atrofia de predominio parietal 
bilateral. EEG (electroencefalograma): discreta lentificación difusa del trazado, sin 
manifestaciones de carácter paroxístico. SPECT (tomografía computadorizada de emisión 
de fotón único) cerebral: patrón de hipoperfusión parietotemporal bilateral. 
Impresión Diagnóstica: Enfermedad de Alzheimer en fases iniciales. 
Diseñe un Plan de Rehabilitación/estimulación cognitiva, estableciendo: 
- Prioridades de la rehabilitación (qué funciones rehabilitar y en qué orden de 
prioridad). 
- Establezca los objetivos de la rehabilitación. 
- Tipo de rehabilitación.

Caso 4 tema 3

  • 1.
    Caso 4. Enfermedadde Alzheimer Antecedentes personales e historia actual Mujer de 60 años de edad, sin antecedentes de interés, que acude a la consulta acompañada de sus familiares porque le notan deterioro de memoria de al menos tres años de evolución. Los primeros datos apuntan a despistes en la recepción de mensajes (olvidaba recados que le dejaban o los transmitía a destiempo, a veces de forma reiterada a la misma persona). En varias ocasiones venía de la compra habiendo olvidado artículos básicos que precisaba. Terminó por llevar una lista exhaustiva de la que antes no dependía, pero aun así se liaba con los cambios monetarios y en último término tenía que ir siempre acompañada, sobre todo cuando acudía a realizar alguna tarea bancaria (en ocasiones había realizado ingresos o reintegros por la misma cantidad varias veces en poco tiempo). Por vergüenza acumulaba ese dinero en casa, pero varias veces olvidaba dónde lo guardaba y lo encontraba su familia. Empezaba a aquejar trastornos afectivos (sentimientos de inutilidad, frustración, tristeza), pero los síntomas depresivos mejoraban sólo transitoriamente con los tratamientos instaurados. Varias veces se había retrasado al llegar a casa porque había tenido dificultades al regresar, habiéndose perdido y precisando de ayuda para volver en una ocasión. En su domicilio, fallaba en tareas como cocinar (olvidaba ingredientes o condimentaba en exceso) y se dejaba encendidos los electrodomésticos a menudo. Realizaba preguntas repetitivas sobre un mismo tema, hecho que motivaba en ocasiones la desesperación de su familia, que la acusaba de no prestar atención en las conversaciones. Ella se irritaba y se quejaba frecuentemente de que la trataban con desdén. Con el paso del tiempo, se iba mostrando cada vez más despreocupada en su cuidado personal. Vestía de manera desordenada, utilizaba prendas poco adecuadas al tiempo, mal combinadas, a veces abotonaba las camisas de forma irregular. Poco a poco, sus habilidades comunicativas (era una gran conversadora) se habían reducido: le costaba trabajo mantener el hilo conductor de las conversaciones y le era
  • 2.
    difícil encontrar laspalabras adecuadas al contexto, no acertando con la nominación de objetos de uso común, lo que salvaba con circunloquios. Por la calle recibía saludos de amigos que veía con relativa frecuencia a los que no respondía por considerarlos extraños. Examen físico Paciente alerta, con cierta indiferencia ante el motivo de preocupación de sus familiares. Escasa fluidez verbal. Miniexamen Cognoscitivo de Lobo: 17/35. Fallos en orientación temporal (no recordaba día del mes ni de la semana), en orientación espacial (fallos en la ubicación de planta del hospital), no recordaba 3 palabras a los cinco minutos. Fallos en la repetición de dígitos en orden inverso y en cálculo mental simple. Dificultades nominativas. Enlentecimiento en pensamiento abstracto y asociativo. Fallo en la comprensión y ejecución de órdenes escritas y en copia de gráficos. Ausencia de signos meníngeos1. Pupilas, oculomotricidad, fondo de ojo y resto de pares craneales sin alteraciones. Ausencia de déficit sensitivo-motor. Reflejos normales. Tono muscular normal. Bipedestación, marcha y pruebas cerebelosas sin alteraciones. Tensión arterial: 150/80 mm de Hg. Temperatura: 36.5 ºC. Ausencia de bocio y adenopatías en cadenas ganglionares cervicales. Auscultación carotídea cervical y cardiorespiratoria sin hallazgos. Abdomen normal. No existían trastornos tróficos ni edemas en miembros. Exámenes complementarios Hemograma, estudio básico de coagulación, perfil bioquímico general, función tiroidea, Vitamina B12 y ácido fólico, serología frente a lúes2: normales o negativos. Electrocardiograma: ritmo sinusal, sin altearaciones de repolarización. Radiografía de tórax sin hallazgos significativos. 1 Los signos meníngeos son producidos por irritación de las meninges y de las raíces espinales por procesos inflamatorios (gérmenes o sangre) en general de curso agudo (por ej. meningitis bacterianas, virales, hemorragia subaracnoidea, etc.) o subagudo (meningitis por hongos, tuberculosis, etc). Por lo general se acompaña de cefalea, fiebre, fotofobia, hiperestesia cutánea, vómitos y compromiso variable de conciencia, constituyéndose entonces el Síndrome Meníngeo. 2 Examen para detectar sífilis (lúes).
  • 3.
    TAC (Tomografía AxialComputadorizada) de cráneo: atrofia de predominio parietal bilateral. EEG (electroencefalograma): discreta lentificación difusa del trazado, sin manifestaciones de carácter paroxístico. SPECT (tomografía computadorizada de emisión de fotón único) cerebral: patrón de hipoperfusión parietotemporal bilateral. Impresión Diagnóstica: Enfermedad de Alzheimer en fases iniciales. Diseñe un Plan de Rehabilitación/estimulación cognitiva, estableciendo: - Prioridades de la rehabilitación (qué funciones rehabilitar y en qué orden de prioridad). - Establezca los objetivos de la rehabilitación. - Tipo de rehabilitación.