El documento aborda el acoso escolar y ciberacoso, definidos como comportamientos repetidos de agresión verbal y física que generan desequilibrio de poder entre agresores y víctimas. Se describen características del ciberacoso, como la ausencia de contacto físico y el uso de tecnologías para la agresión, así como el entramado social que rodea el bullying, incluyendo roles de observadores y defensores. Además, se discuten factores que contribuyen al silencio de las víctimas y observadores, como el temor a represalias y la presión de grupo.