El documento describe las contradicciones entre la democracia emergente y el clasicismo en la Atenas del siglo V a.C. Aunque Atenas era considerada democrática, la "democracia" era en realidad controlada por la aristocracia. Del mismo modo, el arte clásico defendía las clases altas a pesar de la influencia de la burguesía. Para la segunda mitad del siglo, el clasicismo se distanció de lo irracional y enfatizó lo racional.