El documento analiza cómo la vida digital ha cambiado las expectativas de los consumidores hacia las marcas, destacando la importancia de la interacción y la conversión en lugar de la simple recordación. Subraya la necesidad de que las empresas escuchen y colaboren con sus clientes, convirtiendo a consumidores satisfechos en devotos que propagan la marca. Además, se presenta la relevancia de internet y las redes sociales en la vida cotidiana de los chilenos, reflejando cómo estas herramientas han impactado el comportamiento y las decisiones de compra de los usuarios.