El documento define la creatividad como la capacidad de generar nuevas ideas o soluciones originales. Explica que la creatividad implica habilidades como la fluidez, flexibilidad, originalidad y sensibilidad a los problemas. También señala que factores afectivos como la tolerancia a la frustración y la apertura a nuevas experiencias favorecen el pensamiento creativo. Finalmente, indica que la educación creativa responde a las demandas del siglo XXI de enseñar habilidades como el aprendizaje autónomo.