El diamante concepto representa un marco conceptual para la optimización del proceso de reparación ósea que contempla cuatro parámetros: 1) la estabilidad mecánica del sitio de la lesión, 2) la presencia de células osteoformadoras, 3) una matriz osteoconductiva, y 4) factores de crecimiento como BMP que contribuyen a la curación ósea. La presencia de vascularización es importante para la configuración de este diamante conceptual.