Este documento compara y contrasta los modelos conductista y cognitivo del aprendizaje. Explica que el modelo conductista se basa en el estímulo-respuesta y la adquisición de hábitos a través del ambiente, mientras que el modelo cognitivo enfatiza el procesamiento de información. Concluye que aunque estos modelos difieren en su explicación del aprendizaje, también se complementan, y que una combinación de ellos puede ayudar a desarrollar mejor las habilidades de enseñanza-aprendizaje.