Consideraciones prácticas que potencian
los resultados del profesor
Oriol Amat (del libro Aprender a enseñar)
Desde hace algunos años, aquellas empresas que quieren ser más competitivas han iniciado la implantación de
planes de calidad total. Esta filosofía se basa en la maximización de la satisfacción de las necesidades de los
clientes con los mínimos costes y la máxima satisfacción de los empleados. Un enfoque de calidad total
también puede ser recomendado a cualquier profesor interesado en mejorar día a día. Para ello tiene que:
– Replantearlo todo (objetivos docentes, métodos, medios, etcétera) de forma periódica.
– Considerar a sus alumnos (o a las empresas, en los programas in-company o a la sociedad, en los estudios
universitarios o de formación profesional) como clientes a los que sirve.
– Trabajar como un equipo compacto y coordinado con sus compañeros de departamento y con el
personal de administración y servicios.
Las principales características del profesor que consigue que la acción de formación alcance los objetivos
deseados son las que se relacionan en la figura 3.2. En este apartado, como en el resto de lo que se expone
en este libro, el lector ha de recordar que las propuestas presentadas son subjetivas, y por tanto, nunca está
mejor dicho aquello de que «cada maestrillo tiene su librillo». Es decir, no se extrañe si no coincide con
algunas, o con muchas, de las recomendaciones o propuestas que se formulan.
Preparación  de  la  primera  clase 
Antes  de  impartir  la  primera  clase  el  profesor  novato  ha  de  prepararse  de  forma  especial  para  vencer  lo 
que  se  denomina  «miedo  escénico».  Este  nerviosismo  es  lo  que  explica  que  la  mayoría  de  los  profesores 
no  hayamos  podido  dormir  con  normalidad  el  día  antes  de  la  primera  clase.  Para  amortiguar  los  efectos  de  este 
nerviosismo  se  recomienda  utilizar  técnicas  como  las  siguientes:
Siguiendo  este  tipo  de  recomendaciones  se  puede  reducir  la  probabilidad  de  fracaso  en  la  primera  clase.  De 
todas  formas,  los  resultados  de  la  primera  clase  no  deben  desanimar  a  aquellos  que  sientan  vocación  docente, 
sino  todo  lo  contrario.  De  hecho,  la  experiencia  ha  de  servir  para  proseguir  el  proceso  de  aprendizaje  como 
profesor,  que  ya  no  finalizará  nunca.  Al  dirigirse  a  los  alumnos  también  se  pueden  tener  en  cuenta  algunas 
consideraciones  como  las  que  se  incluyen  en  la  figura  3.4. 
Utilización  del  humor  en  clase 
En  general  es  recomendable  usar  el  humor,  sin  abusar,  para  mantener  el  interés  de  los  alumnos  y  evitar  que  la 
atención  decaiga.  Sobre  todo  para  resolver  situaciones  difíciles.  Una  de  las  maneras  de  contestar  a  un  alumno 
que  hace  un  comentario  que  intenta  poner  en  evidencia  o  ridiculizar  al  profesor  consiste  en  contar  una  anécdota 
divertida  que  tenga  que  ver  con  el  tema  que  se  está  exponiendo  y  ayude  a  clarificarlo.  De  esta  forma  se  quita 
hierro  al  asunto  al  mismo  tiempo  que  se  resuelve  la  situación  planteada. 
Sin  embargo,  vale  la  pena  considerar  las  siguientes  prevenciones:
­ Cada  profesor  debe  encontrar  el  tipo  de  humor  que  más  encaja  con  su  personalidad  para  evitar  fracasos  y

situaciones  embarazosas.

­ Debe  tenerse  mucha  precaución  con  aquellos  comentarios  relacionados  con  la  política,  razas,  religión,

deporte,  etcétera,  que  puedan  herir  la  sensibilidad  de  los  asistentes.

­ El  humor,  tanto  en  cuanto  a  la  temática  como  en  cuanto  al  sentido,  varía  considerablemente  de  un  país  a  otro.

Profesores  con  problemas 
Pero  no  todos  los  profesores  desarrollan  su  actividad  exitosamente.  Bastantes  tienen  problemas  importantes  y, 
de  hecho,  todos  los  profesores  tienen  o  hemos  tenido  problemas  como  mínimo  ocasionalmente.  En  la  figura  3.5 
se  esquematiza  una  tipología  de  profesores  con  problemas: 
–Enemigo

–Falta  de  base

–Payaso

–Egocéntrico

–Sabio

–Nervioso

Esta  tipología,  lógicamente  estereotipada,  es  indicativa,  y  para  cada  clase  de  profesor  se  indica  la  posible  vía  de

actuación  para  mejorar.

Para  completar  este  apartado  puede  ser  de  interés  recordar  aquello  que,  en  general,  el  profesor  no  debe  hacer

(véase  figura  3.5).

Presentación  del  profesor 
La  presentación  inicial  del  profesor  y  de  la  asignatura  en  la  primera  sesión  también  tiene  su  importancia.  Al 
presentarse  el  profesor  puede  ser  de  utilidad  seguir  las  orientaciones  siguientes:
En algunas ocasiones, sobre todo en los programas de post-grado, es conveniente que se presenten también los
alumnos, tal y como se ha indicado en el capítulo 2.
http://www.profiteditorial.com/libros/profit-editorial/recursos-humanos-y-formaci%C3%B3n/aprender-ense%C3%B1ar

Consideraciones prácticas que potencian los resultados del profesor

  • 1.
    Consideraciones prácticas quepotencian los resultados del profesor Oriol Amat (del libro Aprender a enseñar) Desde hace algunos años, aquellas empresas que quieren ser más competitivas han iniciado la implantación de planes de calidad total. Esta filosofía se basa en la maximización de la satisfacción de las necesidades de los clientes con los mínimos costes y la máxima satisfacción de los empleados. Un enfoque de calidad total también puede ser recomendado a cualquier profesor interesado en mejorar día a día. Para ello tiene que: – Replantearlo todo (objetivos docentes, métodos, medios, etcétera) de forma periódica. – Considerar a sus alumnos (o a las empresas, en los programas in-company o a la sociedad, en los estudios universitarios o de formación profesional) como clientes a los que sirve. – Trabajar como un equipo compacto y coordinado con sus compañeros de departamento y con el personal de administración y servicios. Las principales características del profesor que consigue que la acción de formación alcance los objetivos deseados son las que se relacionan en la figura 3.2. En este apartado, como en el resto de lo que se expone en este libro, el lector ha de recordar que las propuestas presentadas son subjetivas, y por tanto, nunca está mejor dicho aquello de que «cada maestrillo tiene su librillo». Es decir, no se extrañe si no coincide con algunas, o con muchas, de las recomendaciones o propuestas que se formulan.
  • 2.
    Preparación de la primera clase Antes de impartir la primera clase el profesor novato ha de prepararse de forma especial para vencer lo que se denomina «miedo escénico». Este nerviosismo es lo que explica que la mayoría de los profesores no hayamos podido dormir con normalidad el día antes de la primera clase. Para amortiguar los efectos de este nerviosismo se recomienda utilizar técnicas como las siguientes:
  • 3.
    Siguiendo este tipo de recomendaciones se puede reducir la probabilidad de fracaso en la primera clase. De todas formas, los resultados de la primera clase no deben desanimar a aquellos que sientan vocación docente, sino todo lo contrario. De hecho, la experiencia ha de servir para proseguir el proceso de aprendizaje como profesor, que ya no finalizará nunca. Al dirigirse a los alumnos también se pueden tener en cuenta algunas consideraciones como las que se incluyen en la figura 3.4. Utilización del humor en clase En general es recomendable usar el humor, sin abusar, para mantener el interés de los alumnos y evitar que la atención decaiga. Sobre todo para resolver situaciones difíciles. Una de las maneras de contestar a un alumno que hace un comentario que intenta poner en evidencia o ridiculizar al profesor consiste en contar una anécdota divertida que tenga que ver con el tema que se está exponiendo y ayude a clarificarlo. De esta forma se quita hierro al asunto al mismo tiempo que se resuelve la situación planteada. Sin embargo, vale la pena considerar las siguientes prevenciones:
  • 4.
    ­ Cada profesor debe encontrar el tipo de humor que más encaja con su personalidad para evitar fracasos y situaciones embarazosas. ­ Debe tenerse mucha precaución con aquellos comentarios relacionados con la política, razas, religión, deporte, etcétera, que puedan herir la sensibilidad de los asistentes. ­ El humor, tanto en cuanto a la temática como en cuanto al sentido, varía considerablemente de un país a otro. Profesores con problemas Pero no todos los profesores desarrollan su actividad exitosamente. Bastantes tienen problemas importantes y, de hecho, todos los profesores tienen o hemos tenido problemas como mínimo ocasionalmente. En la figura 3.5 se esquematiza una tipología de profesores con problemas: –Enemigo –Falta de base –Payaso –Egocéntrico –Sabio –Nervioso Esta tipología, lógicamente estereotipada, es indicativa, y para cada clase de profesor se indica la posible vía de actuación para mejorar. Para completar este apartado puede ser de interés recordar aquello que, en general, el profesor no debe hacer (véase figura 3.5). Presentación del profesor La presentación inicial del profesor y de la asignatura en la primera sesión también tiene su importancia. Al presentarse el profesor puede ser de utilidad seguir las orientaciones siguientes:
  • 5.
    En algunas ocasiones,sobre todo en los programas de post-grado, es conveniente que se presenten también los alumnos, tal y como se ha indicado en el capítulo 2. http://www.profiteditorial.com/libros/profit-editorial/recursos-humanos-y-formaci%C3%B3n/aprender-ense%C3%B1ar