El 20 de julio de 2016, se produjo un desalojo violento en Chiapas, donde miembros de la CNTE fueron atacados por un grupo paramilitar, resultando en heridos y daños al campamento. Este hecho se enmarca dentro de las protestas contra la reforma educativa y la represión del gobierno mexicano. Se denuncia el uso de tácticas represivas similares a las empleadas en conflictos anteriores con comunidades zapatistas.