El contrato de mandato se define como un acuerdo donde una persona confía la gestión de sus negocios a otra, quien actúa por cuenta y riesgo del mandante. Este contrato puede ser gratuito o remunerado, y se caracteriza por ser un contrato de confianza que establece obligaciones y derechos tanto para el mandante como para el mandatario. Además, contempla diversas normativas sobre la capacidad de las partes, las obligaciones, los efectos del mandato y sus causas de extinción.