El control prenatal incluye la vigilancia de la evolución del embarazo mediante consultas, exámenes y educación para preparar a la gestante para el parto y la crianza del bebé. Debe iniciarse lo más temprano posible con visitas mensuales que aumentan de frecuencia conforme avanza el embarazo, evaluando signos de riesgo, realizando exámenes físicos y proporcionando educación sobre cuidados prenatales.